En muchos blogs o artículos de prensa se viene comentando la posible existencia de una burbuja en todo lo relacionado con el Social Media. Empresas sobrevaloradas, sueldos astronómicos por trabajos poco definidos, inversiones con previsiones de retorno más que inciertas, son algunas de las características que se le atribuyen al sector. Para muchos todo esto tiene un antecedente cercano y premonitorio en la crisis de las puntocom del año 2000.
Resulta difícil negar que hay características propias de las burbujas en el entorno de las empresas relacionadas con las redes sociales, de enumerarlas se han encargado muchos, pero no creo que se pueda hacer una comparación con lo ocurrido en el año 2000. Muchas veces la tendencia al tremendismo y a la simplificación hace que se usen clichés para analizar la situación de un sector.
Personas que vivieron de cerca toda la evolución y la catarsis del año 2000 aseguran que no estamos en la misma situación, y algo sabrán del tema. Hace unos cuantos meses asistí a una charla de Agustín Cuenca en el Iniciador Asturias. En ella el emprendedor relataba como se desarrollara toda aquella revolución tecnológica y empresarial a través de su empresa www.kanaka.com, y apuntó muchas diferencias entre aquel momento y el actual. En resumen se puede decir que por aquello años la posibilidad del fracaso no existía, todo iba tan rápido y tan bien que las prudencias y procedimientos típicos de cualquier proyecto empresarial quedaban de lado ante la velocidad del fenómeno.
Eso hoy no pasa, el sector, los inversores, los emprendedores y sobre todo la situación económica actual marcan otra forma de actuar, y probablemente en muchos casos esto sea positivo. Que existan señales de burbuja en torno al sector es normal. El negocio basado en la redes sociales está todavía buscando sus modelos, y en general el sector de Internet todavía es joven y pasa por momentos de reajuste. Pero la madurez de los proyectos, de quien los dirige y sobre todo las cuentas de resultados de muchos proyectos on-line creo que alejan el fantasma del cataclismo.
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domingo, 3 de julio de 2011
domingo, 25 de abril de 2010
Integrando pantallas
Publicado por
Rubén Fernández Ardura

En un post anterior hablaba sobre el más que seguro matrimonio entre la televisión e Internet. Pues bien, unos datos de un estudio sobre la evolución en el uso de medios creo que refuerzan esta idea. Quiero decir, que en un futuro cercano las pantallas de nuestros distintos aparatos van a acabar integrándose. Y esto más que nada porque sino nuestras casas se van a convertir en junglas inhabitables de cables, cargadores y pantallas por doquier.
El estudio al que me refiero es de la European Interactive Advertising Association (EIAA), y en él, de los muchos datos que aporta, me he fijado principalmente en dos. Por un lado uno que no sorprende, que el consumo de Internet crece más rápido que el de cualquier otro medio, y por otro, uno más curioso, que el 21% de los españoles usa Internet al mismo tiempo que ve la televisión (6% más que en 2008). Es decir, que nos pierde la afición, queremos estar psuedoviendo algo en la tele a la vez que consultamos el correo, hechamos un vistazo al perfil del Facebook o vemos el último video chorras famoso en Youtube.
Somo comodos (demasiado), cada vez más, y lo queremos todo accesible al momento y fácil, con lo que habrá que llegar a una solución para poder acceder a los medios con el menor número de aparatos posible (esto además es más ecológico). Yo en este momento escribo con el portatil en el sofá de casa, y dentro de un momento quiero enceder la televisión para ver un documental (el video chorras ya lo vi antes). Pues bien, la idea es que para hacer eso yo no tenga que encender dos aparatos, cargar la bateria del portatil y guardarlo en su funda. No, seguramente, de aquí a muy poco, podré hacerlo todo en el mismo aparato. Y todo esto por la sencilla razón de que así lo quiere la gente y así lo está haciendo, con lo que preparemonos para ir integrando pantallas (¿quedaremos enpantallados?).
sábado, 20 de marzo de 2010
Un nuevo reto para internet, el mando de la tele
Publicado por
Rubén Fernández Ardura

Hace un par de meses serví de conejillo de indias en un estudio para testear sistemas para introducir textos en la televisión. Es decir, usar el mando para escribir en la pantalla de nuestro televisor. La caja tonta dentro de muy poco va a dejar de serlo, interactuaremos con ella, con lo que hay que buscar maneras rápidas y cómodas de comunicarse con ella. Esto me hizo pensar en la, a mi juicio, falsa competencia ente la tele e internet. La evolución de la tecnología en estos dos soportes lleva a su más que probable integración, creando una increíble máquina para relacionarnos y acceder a contenidos de todo tipo.
Esta semana saltaba la noticia de que Google, Intel y Sony están trabajando conjuntamente para desarrollar un televisor y descodificador para acceder a internet. No es la primera vez que alguien sale anunciando algo así, Microsoft y Apple intentaron trabajar en el tema, aunque no con demasiado éxito. Pero Google suele ir muy en serio cuando entra en nuevas áreas de negocio. La compañía tiene que diversificar su negocio, y aprovechar todo el potencial de la posición dominante que tiene en un mundo en constante crecimiento y expansión como es internet.
Independientemente de cómo se haga el acceso a internet desde nuestros televisores, las posibilidades que plantea son espectaculares. Supondría la popularización definitiva de internet, poder en cualquier momento en que estemos en el sofá consultar el periódico, nuestro correo, buscar información sobre algo que hemos visto en una serie, y sobre todo, poder comprar al momento algo que hayamos visto en algún tipo de publicidad, resulta algo con un potencial difícil de calcular. El marketing on-line y el comercio electrónico consolidarían su crecimiento constante, gracias a que el acceso a internet ya no es algo que hay que hacer con un ratón, en un ordenador y en una pantalla pequeña, si no que sería a través de algo tan cotidiano para el común de los mortales como encender la televisión.
Los fabricantes de televisores ya se han puesto a introducir en sus televisores formas, aunque rudimentarias, de acceder a internet. Google y Cía. ya ven con ansía la posibilidades que ofrece esta integración de tele y la red, pero, ¿el sector audiovisual se está dando cuenta de lo que se le puede venir encima? La TDT no ha tenido el desarrollo esperado, y las televisiones españolas en general no parecen darse cuenta de que caminamos inexorablemente hacia un modelo de consumo en que el usuario tendrá la capacidad de escoger qué quiere ver y cuándo lo quiere ver. Como siempre, el que no vea venir el tren no comprará billete, y quedará en la estación esperando por el siguiente, que igual no aparece.
domingo, 17 de enero de 2010
Ponerle puertas al campo
Publicado por
Rubén Fernández Ardura
La polémica sobre la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible, la que se refiere principalmente al cierre de webs, es una vuelta de tuerca más en el debate en torno al futuro de la red y qué derechos vamos tener en ella sus usuarios. La amenaza de recortar libertades de los ciudadanos en el mundo digital se ha vuelto muy real, algo que hace años parecía imposible.
Desde que se empezó a copiar cd's, eran famosas las carreras entre las empresas que creaban complicadísimos sistemas anticopia, y voluntariosas personas que se saltaban esos sistema en minutos. De la misma manera, desde que se popularizó el intercambio de archivos gracias a Napster, los usuarios siempre han ganado la carrera a los gobiernos, discográficas y entidades de gestión de derechos en su interés por cerrar las redes de intercambio. En cuanto se cerraba una red, aparecía otra mejor y más rápida. Así, parecía y se decía que ese interés por controlar lo que circula en Internet era inútil, tanto como intentar ponerle puertas al campo.
El punto al que ha llegado el gobierno español, involucrando a la Audiencia Nacional y reformando leyes para simplificar procesos judiciales de cierre de webs, me hace pensar que con suficientes puertas y ladrillos se puede parcelar el campo, con lo que los usuarios y ciudadanía en general debemos tomarnos muy en serio que es lo que está pasando.
Es evidente que Internet necesita de una regulación, yo no creo, como la mayoría, que Internet tenga que ser una jungla donde todo vale. Pero la regulación puede hacerse enfocada a proteger unos u otros intereses, y en el caso de un poder público ésta debería ir enfocada a la protección del interés público general. En este sentido, y sin entrar en más detalles de cómo debería ser esa regulación, aquellos que vemos Internet como una gran herramienta de desarrollo personal y social del siglo XXI, no podemos quedar de brazos cruzados, pensando que Internet siempre será "libre", y que siempre saldrá algún sistema para saltarse la regulación, y que con cambiar la Web a un servidor lejano bastará para seguir funcionando, ya que llegará un momento en que esa posibilidad también desaparecerá. La defensa de nuestros derechos en Internet no puede basarse en un mero juego del ratón y el gato, sino que se debe conseguir el respeto formal de esos derechos.
Como primer paso, es necesario participar de la iniciativas que buscan visualizar el descontento entre la comunidad de usuarios, ya que si onde se legisla no se ve una masa crítica con opinión, no será posible condicionar sus decisiones y leyes.
Desde que se empezó a copiar cd's, eran famosas las carreras entre las empresas que creaban complicadísimos sistemas anticopia, y voluntariosas personas que se saltaban esos sistema en minutos. De la misma manera, desde que se popularizó el intercambio de archivos gracias a Napster, los usuarios siempre han ganado la carrera a los gobiernos, discográficas y entidades de gestión de derechos en su interés por cerrar las redes de intercambio. En cuanto se cerraba una red, aparecía otra mejor y más rápida. Así, parecía y se decía que ese interés por controlar lo que circula en Internet era inútil, tanto como intentar ponerle puertas al campo.
El punto al que ha llegado el gobierno español, involucrando a la Audiencia Nacional y reformando leyes para simplificar procesos judiciales de cierre de webs, me hace pensar que con suficientes puertas y ladrillos se puede parcelar el campo, con lo que los usuarios y ciudadanía en general debemos tomarnos muy en serio que es lo que está pasando.
Es evidente que Internet necesita de una regulación, yo no creo, como la mayoría, que Internet tenga que ser una jungla donde todo vale. Pero la regulación puede hacerse enfocada a proteger unos u otros intereses, y en el caso de un poder público ésta debería ir enfocada a la protección del interés público general. En este sentido, y sin entrar en más detalles de cómo debería ser esa regulación, aquellos que vemos Internet como una gran herramienta de desarrollo personal y social del siglo XXI, no podemos quedar de brazos cruzados, pensando que Internet siempre será "libre", y que siempre saldrá algún sistema para saltarse la regulación, y que con cambiar la Web a un servidor lejano bastará para seguir funcionando, ya que llegará un momento en que esa posibilidad también desaparecerá. La defensa de nuestros derechos en Internet no puede basarse en un mero juego del ratón y el gato, sino que se debe conseguir el respeto formal de esos derechos.
Como primer paso, es necesario participar de la iniciativas que buscan visualizar el descontento entre la comunidad de usuarios, ya que si onde se legisla no se ve una masa crítica con opinión, no será posible condicionar sus decisiones y leyes.
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